El mercado latinoamericano de storage enfrenta un momento clave. Tras una década de abaratamiento acelerado —con una caída del 89% en los precios entre 2010 y 2023, según datos de IRENA—, el Costo Nivelado de Almacenamiento (LCOS) en sistemas BESS se ubica entre 140 y 300 USD/MWh, de acuerdo a un último informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía
Por lo que cinco ejecutivos de Trina Solar, Sungrow, JA Solar, Great Power y AMPACE pusieron la mirada en la evolución de los precios de los sistemas BESS y cómo estos a mostrar señales de estabilidad, pero con atención en variables que podrían modificar los costos.
“En los últimos años vimos un descenso de los precios de las baterías que permitió maridar y viabilizar financieramente los proyectos. Hay una estabilización de precios para el futuro, por lo que no se ven grandes variaciones”, sostuvo Vicente Walker, jefe de Trina Storage para Latinoamérica y el Caribe de Trina Solar.
La eficiencia y escala también jugarán un papel decisivo. Desde JA Solar, Marcos Donzino, Head of Sales South LATAM, anticipa una depuración del ecosistema industrial, dado la competitividad por sistemas cada vez más eficientes y mejores para los proyectos, sean híbridos o stand-alone.
“Sólo quedarán los jugadores que sean más eficientes en la producción y tecnología que ofrecen. Eso seguramente genere una tendencia de precios a la baja en los próximos años”, planteó.
Pero no todos los actores coinciden con esa lectura. Germán Rotter, sales manager BESS LATAM de Great Power, advirtió que el comportamiento del litio será determinante y, por tanto, que los valores podrían cambiar.
“Además, se debe diferenciar entre las soluciones comercial-industrial (C&I) y utility scale, que dentro de este último tipo también hay distintos segmentos como PMGD, proyectos medianos y grandes”, aclaró.
Frente a estas oscilaciones, la innovación se presenta como un amortiguador estratégico. Marcel Peralta, head de LATAM de AMPACE, destacó el avance tecnológico y el aumento de la capacidad productiva de China, lo que facilita la oferta a nivel internacional y el negocio en la región.
“Hoy en día tenemos baterías que pueden alcanzar los 15.000 ciclos y entraron al mercado con precios muy competitivos, que hacen que los retornos de inversión sean muy buenos”, aseguró. Esa combinación de longevidad y costo competitivo puede redefinir el estándar de rentabilidad para nuevos proyectos en la región.
Por su parte, Jorge Alvarado, gerente de ventas de BESS e inversores de Sungrow, pone el foco en los factores intangibles: “Hoy en día es uno de los momentos más agresivos del mercado, pero actualmente Sungrow cuenta con una propuesta de valor más importante que el precio”, expresó.
En esa línea, la compañía ya lleva más de 10 GWh asegurados en la región, de los cuales 3,1 GWh ya están en operación comercial (COD), 3 GWh en fase de comisionamiento y 4 GWh garantizados para el primer trimestre de 2026.
Tendencias de mercado: valor agregado, subastas e innovación
Este contexto cobra mayor relevancia si se lo enmarca en la expansión acelerada de proyectos de almacenamiento en la región. Chile lidera con casi 2 GW de sistemas BESS en operación, 7,5 GW en construcción y prueba, y otros 27 GW en desarrollo.
En Brasil, se espera la histórica primera subasta de almacenamiento —“LRCAP 2026 – Almacenamiento”— prevista para abril de 2026, con inicio de suministro en 2028 y contratos por diez años.
Argentina también avanza en esta dirección. Tras la adjudicación de más de 700 MW en la licitación AlmaGBA, se proyecta una nueva convocatoria denominada AlmaSADI, que sumaría entre 500 y 600 MW de BESS para reemplazo de generación forzada en nodos críticos.
En México, el gobierno dio luz verde a 20 proyectos privados con 3320 MW de capacidad renovable y 1488 MW de almacenamiento, en el marco de una convocatoria prioritaria para permisos de generación eléctrica. Y en Centroamérica y el Caribe, países como Guatemala, Panamá, República Dominicana y Honduras impulsan licitaciones que ya suman más de 4000 MW, con el almacenamiento no solo como complemento, sino como requisito técnico para la gestión energética.
En definitiva, el futuro de los precios BESS en Latinoamérica no tendrá un único comportamiento. Algunos componentes apuntan a una estabilización relativa, otros a un nuevo ciclo de subas, especialmente por factores como el litio.
Pero en paralelo, la competencia, la innovación tecnológica y la maduración del mercado empujan hacia una posible baja estructural de precios, al menos para quienes logren mantenerse eficientes y escalar. La clave será cómo se posicionan los distintos actores ante este nuevo equilibrio.













