Risen Energy, históricamente reconocida como uno de los grandes fabricantes de módulos fotovoltaicos, está ampliando su estrategia en Europa con un fuerte impulso hacia el negocio del almacenamiento energético. Durante GENERA 2025, el evento clave del sector en España, la compañía mostró su nueva línea de baterías para los segmentos residencial, comercial, industrial y utility scale.
En diálogo con Energía Estratégica, Andrés Pinilla Antón, director de almacenamiento para Europa y Latinoamérica, detalla por qué España será uno de los motores del almacenamiento en 2026, analiza la evolución del mercado y explica cómo Risen busca diferenciarse en un entorno cada vez más competitivo.
- Andrés, para comenzar ¿Qué productos nuevos están presentando este año desde Risen Energy?
Risen Energy está ampliando significativamente su enfoque hacia el almacenamiento, manteniendo al mismo tiempo una posición sólida en el negocio fotovoltaico.
Este año presentamos nuevos sistemas para los segmentos residencial, comercial-industrial y utility, reforzando una estrategia donde el almacenamiento toma un rol cada vez más importante junto a nuestra oferta de módulos.
- ¿A qué segmentos están apostando?
Venimos con soluciones enfocadas al almacenamiento comercial e industrial. Mantenemos nuestro equipo de 100 kW y 215 kWh, pero presentamos uno nuevo, un poco más robusto, con 125 kW y 261 kWh, ya con salida a 400 V, ideal para integrarse en sistemas de autoconsumo, fábricas o instalaciones industriales.
- ¿En qué momento del mercado se da este lanzamiento?
Hasta ahora, venimos de muchos meses de cotizaciones con el objetivo de tantear el mercado, correr modelos financieros y ver si cierran los números. Todo indica que 2026 será un año clave para el almacenamiento en Europa, y creemos que ahí estará el gran despegue.
¿A qué se debe tanto entusiasmo?
Principalmente, los datos del mercado español. En 2025 ya acumulamos más de 800 horas con precios cero o negativos, lo que golpea fuerte a muchos nodos que están “achicharrados” de tanto curtailment. Hay proyectos que ya no son bancables sin almacenamiento. El almacenamiento deja de ser opcional y se vuelve un “sí o sí”.
- Hay una sensación compartida de que habrá más volumen de negocio…
Muchos lo ven como una vía de salida: hibridar sus proyectos para volver a hacerlos viables. Las tramitaciones de hibridación en España llevan entre 18 y 24 meses, por eso los actores que lo vieron venir ya iniciaron en 2022 o 2023. Ahora están llegando a su RTB, y es el momento de empezar a comprar.
- ¿Y cómo va a jugar Risen?
No queremos solo vender un producto de almacenamiento. Apostamos por ofrecer todo el ecosistema, una solución global.
- ¿Me explica el modelo?
Si sos un cliente final, te ayudamos desde la elección del sistema, pasando por EPCistas, convertidores, media tensión, EMS, hasta dos puntos clave: route to market y financiación. Queremos que el cliente sepa quién le va a operar su batería, y cómo va a exprimir hasta el último euro de rentabilidad. Tenemos partners interesados en invertir. El desafío es armar bien el modelo, los presupuestos, entender cómo hacer revenue stacking. Pero hay ganas de poner dinero si la propuesta está bien construida.
- ¿Esta vez es en serio?
El año pasado muchos estaban explorando. Hoy el cambio es claro: ya no es un tema de precios ni de tecnología. Las celdas que se usan —como la de 280Ah para comercial-industrial o la de 314Ah para contenedores de 5 MWh— están hiperprobadas. El foco ahora es quién entrega antes. Los cuellos de botella están más en los transformadores de media tensión, que demoran hasta 30 semanas, no en los contenedores.
- Hablas de tiempos de entrega, ¿qué plazos puede asegurar desde Risen?
Podemos garantizar 14 semanas FOB desde fábrica. Luego, el transporte marítimo depende del destino, pero estamos bien. Lo que suele retrasar los proyectos es el transformador de media tensión, donde los proveedores están dando plazos de 26 a 30 semanas.
- ¿Y en medio de esta urgencia, qué espacio buscan ocupar?
Nos estamos enfocando en el programa FEDER. Cerramos un acuerdo con un socio estratégico local en España que nos permitirá entregar desde el primer trimestre de 2026 a los proyectos que ya están en fase RTB. Lo haremos con un modelo de integración local: nosotros suministramos los módulos y componentes clave, y nuestro partner se encarga del ensamblaje, pruebas y despacho.
- ¿Qué tamaño tienen los proyectos en los que quieren jugar?
Tenemos capacidad para abordar proyectos de diferentes escalas, tanto en el segmento comercial-industrial como en utility. Gracias a la modularidad de nuestras soluciones, podemos adaptarnos al tamaño y a las necesidades de cada cliente. Nuestro enfoque es competir aportando valor con soluciones completas, donde el servicio, la integración y el soporte son clave.
- ¿Y qué está pasando con el mercado de módulos? ¿Sigue siendo rentable?
Hoy el mercado de módulos atraviesa una etapa de fuerte presión en precios. Esto viene impulsado por el exceso de capacidad en China y por el impacto de los aranceles. Con la salida progresiva de algunos actores menos sólidos financieramente, esperamos un reordenamiento del mercado hacia un entorno más estable.
- Entre comercial-industrial y utility, ¿dónde ven más movimiento hoy?
En comercial-industrial, la toma de decisión es mucho más rápida. Tenemos stock en Rotterdam y podemos entregar en 2–3 semanas. El volumen es menor, pero los contratos se cierran con mayor agilidad. En utility, en cambio, hay un análisis más profundo, donde entran en juego las garantías, el rendimiento y los tiempos de respuesta.
- ¿Y cómo están viendo los retornos en ambos casos?
En comercial-industrial se busca recuperar la inversión en menos de 5 años, y se está logrando. En utility, las economías de escala permiten mejorar aún más los retornos.
- En ese contexto, donde los precios siguen siendo clave, ¿qué están viendo con el litio?
En los últimos 12 días subió más de un 10%, pero no es como el silicio para los módulos. No va a impactar igual. Tal vez tengamos una estabilización momentánea, pero esperamos que los precios sigan bajando, más por eficiencia y competencia que por materias primas.
- Con ese panorama, ¿qué necesita tener una solución para destacarse?
Mayor densidad energética, más capacidad en menos espacio, y modularidad. Contenedores de 20 pies con más kWh, que se transporten fácil. Ese es el camino para reducir el euro por kilovatio hora, que sigue siendo la métrica clave.
- Proyectando a futuro, ¿qué te gustaría que haya pasado al cerrar 2026?
Primero, que el mercado de capacidad esté operativo, aunque sabemos que será agnóstico tecnológicamente y parte se la llevará el gas. Segundo, que el mercado de flexibilidad arranque, y tercero, que haya gestión de la demanda real: que las baterías participen tanto desde la generación como desde el consumo.
Con una oferta integral, alianzas estratégicas en España y una clara apuesta por soluciones modulares y eficientes, Risen Energy se posiciona para capturar una parte clave del mercado de almacenamiento que, según sus propias proyecciones, explotará en 2026. Para Andrés Pinilla Antón, la oportunidad está en entender que el valor no está solo en la batería, sino en cómo se gestiona, se financia y se integra en un ecosistema cada vez más exigente.














