JA Solar está ejecutando un giro estratégico en América Latina: entra de lleno al negocio del almacenamiento energético con 30 GW ya activos en capacidad productiva. Su propuesta es clara: entregar sistemas integrados de generación fotovoltaica y baterías de respaldo (BESS) bajo una sola marca, reduciendo fricciones técnicas y financieras en los proyectos.
El anuncio lo hizo José Tomás Ewing Soffia, Senior Sales Manager de la compañía, durante su participación en el Future Energy Summit – Southern Cone, donde señaló que la firma busca posicionarse como integrador completo, no solo como fabricante.
Con más de 300 GW en paneles solares vendidos globalmente, JA Solar considera que la región está entrando en una nueva etapa, donde los desarrolladores y utilities demandan más que módulos: necesitan trazabilidad, bancabilidad y acompañamiento.
“Apuntamos al servicio y al confort del cliente, desde el diseño hasta la puesta en marcha”, sostuvo Ewing Soffia.
La compañía trabaja junto a los principales fabricantes mundiales para ofrecer soluciones BESS con soporte local. Según el ejecutivo, la producción de 30 GW en almacenamiento ya está en marcha, orientada a responder al crecimiento esperado en países como Chile, Brasil, Colombia y Argentina, donde los sistemas BESS empiezan a escalar en la planificación energética.
Pese a las buenas proyecciones, el crecimiento real de la tecnología sigue atado a dos factores clave: la falta de regulación específica y la ausencia de estructuras de financiamiento adaptadas.
En su intervención, Ewing Soffia alertó que muchos países —como Chile— aún no han definido normativas claras para certificar, operar o integrar estos sistemas. Esto obliga a los fabricantes a diseñar por intuición o rentabilidad, lo que termina generando dispersión tecnológica.
“Si la regulación es ambigua, todos optimizan por rentabilidad, y eso puede generar disrupciones tecnológicas a largo plazo”, advirtió.
Desde JA Solar también identifican que, si bien los desarrolladores ya tienen definidos sus parques, el cuello de botella está en la etapa financiera. Los bancos exigen garantías claras, que se dificultan si hay múltiples marcas involucradas o si los sistemas no cumplen normativas locales específicas.
El enfoque de la empresa es atacar esa barrera con una propuesta “llave en mano”, que combine equipamiento, ingeniería, trazabilidad, certificaciones y soporte técnico. Así buscan facilitar el cierre financiero de proyectos que de otro modo quedarían detenidos.
Otro punto que destacó el ejecutivo es que los clientes latinoamericanos están más sofisticados que nunca. No buscan solo precios competitivos, sino que exigen marcas que respalden todo el ciclo del proyecto. Esto, asegura, obliga a los fabricantes a convertirse en integradores.
“Hoy hay clientes que están dando la oportunidad a la integración, donde se unifica solar y almacenamiento con una sola marca, con respaldo técnico y financiero desde el momento cero y para siempre”, afirmó.
En ese marco, JA Solar no se plantea como un proveedor más, sino como un socio estratégico a largo plazo, que acompaña desde la cotización hasta la operación, pasando por permisos, normativas, seguros y garantías.
La visión de la empresa es que, así como ocurrió con el crecimiento solar en la última década, el BESS tendrá un despegue acelerado si se eliminan las barreras técnicas, regulatorias y financieras. Y para eso, aseguran, no alcanza con vender baterías: hay que integrarlas con inteligencia, desde una sola propuesta de valor.














