El panel de debate “Camino a FES Iberia: Perspectivas de inversión de las energías renovables”, parte del webinar “Estrategias para escalar y diversificar portafolios renovables y storage” organizado por Energía Estratégica, dejó una opinión conjunta sobre España. Tres ejecutivos líderes del sector solar coincidieron en un diagnóstico común: el país está ingresando en una nueva etapa donde la gestión del kWh será más estratégica que la cantidad de capacidad instalada.
“El siguiente quinquenio que arranca en 2026 será el quinquenio de la gestión del kWh”, definió Andrés Pinilla, BESS Sales Director EU & LATAM de Risen Energy. El ejecutivo sostuvo que ya no alcanza con producir energía renovable, sino que la clave estará en almacenarla y colocarla en el mercado en el momento en que tenga mayor valor.
A pesar del dinamismo que ha mostrado el país en el despliegue de renovables, los cuellos de botella en la red eléctrica se consolidan como la mayor barrera al crecimiento, tanto técnico como financiero. “Tenemos nodos saturados y más de 800 horas al año con precios cero o negativos”, alertó Pinilla.
Desde GameChange Solar, su Director General para Europa y Latinoamérica, Óscar Aira, coincidió: “Pasamos de una carrera por instalar megavatios a una fase donde buscamos ordenar y optimizar”.
Aira destacó que los bajos precios de la energía, combinados con falta de previsibilidad regulatoria, “penalizan fuertemente la rentabilidad de los proyectos”, y generan fatiga inversora.
Por su parte, Luis Contreras, Managing Director de Yingli Solar para Europa y Latinoamérica, resumió la situación: “Venimos de un éxito absoluto en cuanto a participación renovable, pero ahora tenemos que enfrentar los retos de infraestructura, regulación y almacenamiento”.
Los tres ejecutivos fueron enfáticos en señalar que el capital está disponible, pero necesita visibilidad a largo plazo, reglas claras y una red robusta.
“Sin planificación de redes y sin señales regulatorias estables, no habrá inversión a futuro”, manifestó Aira. La falta de una interconexión efectiva con el resto de Europa convierte a España y Portugal en una “isla energética”, donde los excedentes no pueden exportarse ni gestionarse de manera flexible.
En ese sentido, todos coincidieron en que el desarrollo del almacenamiento es una necesidad estructural, no solo tecnológica. “El almacenamiento ofrecerá flexibilidad y robustez a la red, pero sólo será posible si hay reglas claras que realmente lo habiliten”, aseguró Contreras.
Consultados sobre el perfil de proyectos que marcarán el futuro inmediato, los tres panelistas coincidieron en que el mercado ya no premiará cantidad, sino calidad tecnológica y resiliencia económica.
“Los nuevos proyectos ya no serán solares o eólicos puros. Nacerán hibridados, con almacenamiento incorporado y con PPAs estructurados que protejan contra los precios negativos”, explicó Contreras.
Desde GameChange Solar, Aira aportó otra dimensión: “La confiabilidad tecnológica será clave. Hay que poder predecir la producción y el comportamiento de la planta a 30 o 40 años”. Para lograrlo, la estandarización logística y el diseño de algoritmos inteligentes serán herramientas indispensables.
En esa línea, desde Risen Energy advirtieron que el acceso a capital será más exigente, y que la bancabilidad dependerá de integrar tecnología probada, operadores expertos y optimizadores energéticos que maximicen el valor del kWh en tiempo real.
“La inteligencia artificial será central en esta etapa. No solo en O&M o predicción de precios, sino también para evitar fallos, optimizar ingresos y planificar en mercados secundarios”, destacó Pinilla.
Aira agregó que las empresas ya compiten en el desarrollo de algoritmos que no solo aumenten la producción, sino que generen datos confiables y decisiones automatizadas, tanto en seguimiento solar como en operación de trackers.
Contreras, por su parte, resaltó que la IA también está transformando la manufactura de módulos, con mayor trazabilidad, control de calidad y eficiencia logística, elementos clave para competir en utility-scale y también en el sector comercial-industrial.
Aunque los desafíos son grandes, los líderes del sector se mostraron optimistas respecto al potencial de España, especialmente si se consolidan reformas regulatorias, una planificación clara de redes, y si se avanza con el mercado de capacidad esperado para 2026.
“El mercado español puede parecer saturado, pero sigue siendo atractivo si se hacen bien las cosas: almacenamiento, PPAs innovadores e inteligencia artificial lo harán competitivo”, apuntó Pinilla.
Estrategias empresariales y objetivos hacia 2026
Yingli Solar apuesta por tecnología N-Type TOPCon, con módulos de alta eficiencia y bajo coeficiente térmico, diseñados para proyectos que integren hibridación y PPAs con flexibilidad. “Nos apoyamos en tres pilares: tecnología, servicio al cliente y robustez financiera”, enfatizó Contreras.
GameChange Solar trabaja en mejorar sus algoritmos de seguimiento solar y en reducir tiempos de construcción hasta un 30%, con estructuras premontadas y logística optimizada. “Nuestra empresa nació en Florida, con vientos de hasta 250 km/h. Robustez es nuestro ADN”, remarcó Aira.
Risen Energy combina su experiencia en módulos con el desarrollo de soluciones BESS tanto para C&I como para utility-scale. “La estrategia es integrar tecnología probada y nuevos modelos financieros adaptados al contexto español”, resumió Pinilla.
El análisis de este panel se enmarca en el camino hacia el Future Energy Summit (FES) Iberia, que se celebrará el próximo 12 de febrero en Madrid. Será la primera parada de la gira FES 2026, con nueve encuentros a lo largo de Iberoamérica, donde ejecutivos, inversores y autoridades debatirán sobre cómo escalar y diversificar portafolios renovables y de almacenamiento en un contexto desafiante, pero lleno de oportunidades.














