El almacenamiento híbrido sigue ganando terreno en el sistema energético español, dado que en apenas tres semanas, se registraron tramitaciones administrativas por 571,96 MW de sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) que se integrarán a plantas fotovoltaicas existentes, según un relevamiento de Energía Estratégica en base a los últimos boletines oficiales del Estado (BOE).
Las iniciativas se distribuyen en 19 proyectos y presentan distintos niveles de avance, desde solicitudes de autorización administrativa previa hasta informes de impacto ambiental ya formulados, repartidas principalmente entre Iberdrola, Galp, OPD Energy, Ignis, Grupo Cobra y Gestenia, quienes protagonizan esta nueva ola de tramitaciones.
Iberdrola destaca con cuatro proyectos BESS (Tagus I a IV), todos de 35 MW cada uno, localizados en Cáceres, donde se prevé su hibridación con una red de parques fotovoltaicos existentes. En paralelo, Galp promueve cuatro módulos de almacenamiento de entre 16,5 y 18,5 MW para sus parques Alcázar 1, Alcázar 2, Valdecarro y Valdivieso, todos ubicados en Ciudad Real, Castilla-La Mancha.
OPD Energy avanza con tres proyectos en Cuenca —Belinchón 1, 2 y 3—, cada uno de 26,7 MW, mientras que Ignis impulsa un sistema de 68,6 MW en Madrid, el de mayor potencia entre los relevados. También se destacan iniciativas como la de Monegros Solar, con 45,5 MW en Badajoz, y BESS Development 6, S.L., que presentó una solicitud por 49,7 MW en Solórzano, Cantabria.
Castilla-La Mancha lidera la distribución regional con más de 200 MW de potencia BESS en tramitación, seguida por Extremadura, donde se concentran los proyectos de Iberdrola y Monegros. El resto se reparte entre comunidades como Madrid, Cantabria, Castilla y León, Andalucía y Cataluña. Estos expedientes abarcan distintas fases: algunos ya tienen el informe de impacto ambiental formulado, otros fueron recientemente sometidos al trámite de información pública.
Todos los sistemas BESS tramitados en este período están diseñados para hibridarse con plantas fotovoltaicas, lo que confirma una tendencia ya instalada en el mercado español. Esta configuración maximiza la integración de renovables, reduce vertidos y permite una gestión más eficiente del sistema eléctrico, especialmente en zonas con alta concentración solar. Además, el modelo híbrido habilita un uso más rentable de las infraestructuras de conexión existentes, alineándose con las prioridades técnicas y regulatorias del sistema.
Cabe recordar que España atraviesa una etapa clave para el almacenamiento energético, tras el lanzamiento de la convocatoria del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) financiada con fondos FEDER, donde se otorgaron ayudas por más de 9,4 GW de capacidad a más de 80 proyectos seleccionados. Tal como publicó Energía Estratégica, esa adjudicación benefició tanto a grandes utilities como a fondos de inversión y desarrolladores independientes, consolidando un nuevo mapa del sector.
Además, el sector energético español se encuentra a la espera de la primera subasta del mercado de capacidad, que podría lanzarse a finales del corriente año o principios del 2027. La misma generará señales financieras para la tecnología.
Esta expansión regulatoria también responde al objetivo del PNIEC, que proyecta alcanzar 22 GW de almacenamiento para 2030, integrando distintas tecnologías como baterías, bombeo y otras soluciones flexibles. Con un pipeline activo y un marco de ayudas robusto, el almacenamiento híbrido se consolida como una herramienta estructural en la transición energética.
El avance administrativo de estos 571,96 MW confirma el momento de madurez del sector: no solo como respuesta técnica a los desafíos de la red, sino como una oportunidad de inversión estratégica que escala en volumen y profundidad. A la espera de su construcción, estos proyectos ya reconfiguran el mapa del almacenamiento en España.
El informe complementario de Energía Estratégica aporta una visión más amplia del comportamiento de los promotores. Este cruce permite verificar un patrón de concentración en empresas con experiencia regulatoria, enfoque territorial definido y estrategias avanzadas de integración tecnológica. En resumen, el avance de 1.609,1 MW eólicos y fotovoltaicos en apenas tres semanas reafirma la dinámica de crecimiento del sector renovable español. Forestalia, Galp e Iberdrola no solo lideran por volumen, sino por capacidad de ejecución y diversificación tecnológica. La tendencia hacia instalaciones híbridas, junto con la focalización territorial en regiones con alta irradiación solar o potencial eólico, muestra que el mercado se profesionaliza en torno a una nueva fase de competitividad técnica y regulatoria.
Y bajo ese contexto, el próximo 12 de febrero se celebrará el encuentro Future Energy Summit (FES) Iberia Renewables & Storage en la ciudad de Madrid, evento que marcará el inicio de la gira internacional 2026 de FES. La cumbre reunirá a cientos de referentes del sector público y privado, con el objetivo de debatir cómo avanza la transición energética en la región en un escenario donde se aceleran los marcos normativos y emergen nuevas oportunidades de inversión. ¡Entradas disponibles!
















