Con un mercado latinoamericano cada vez más competitivo, Sungrow traza una estrategia de expansión regional enfocada en cuatro países clave de la región: Argentina, Perú, Chile y Colombia. Así lo reveló Jorge Alvarado, Key Account Manager de la compañía, durante su participación en FES Chile, donde describió las condiciones que definen el potencial del almacenamiento energético en estos mercados.
La empresa considera que la oportunidad está en países que muestran avances en marcos regulatorios, madurez técnica de los clientes y, sobre todo, un ecosistema de actores dispuestos a operar con estándares exigentes.
“Hoy día somos alrededor de 25 competidores detrás de todos estos proyectos de almacenamiento a nivel regional”, apuntó Alvarado.
Para marcar diferencia frente a este escenario de alta competencia, Sungrow apuesta por una propuesta tecnológica diseñada para reducir riesgos operativos y anticiparse a los cambios del mercado, combinando soluciones plug & play con sistemas de gestión basados en inteligencia artificial. Este enfoque permite adaptar los proyectos a nuevas exigencias normativas sin reemplazar toda la infraestructura y optimizar el desempeño de los sistemas en tiempo real.
“Actualmente tenemos sistemas de gestión de energía basados en inteligencia artificial, capaces de tomar decisiones en tiempo real, analizar patrones e ir mejorando el rendimiento de carga y descarga de la batería”, explicó el ejecutivo, al referirse al desarrollo de software como uno de los pilares de la estrategia.
“Nuestros contenedores son modo plug & play: podemos desconectar un inversor, conectarlo y cumplir con alguna nueva norma que salga”, agregó Alvarado, subrayando que esta flexibilidad permite acompañar la evolución regulatoria sin afectar la continuidad operativa.
A esta arquitectura se suma el despliegue de soluciones como el PowerTitan 2, un contenedor que integra la conversión de corriente continua a alterna dentro del mismo sistema y utiliza refrigeración líquida para mejorar la eficiencia en el punto de interconexión.
Sin embargo, el diferencial tecnológico no es el único factor que hoy define el cierre de negocios. Según Alvarado, los desarrolladores evalúan los proyectos de almacenamiento bajo un enfoque cada vez más integral.
“Vemos cuatro variables muy importantes para el cierre de negocios: legales, comerciales, técnicas y financieras”, afirmó.
En ese sentido, el contexto varía según el país. En Argentina, el acceso al financiamiento y las condiciones comerciales pesan más que el CAPEX inicial. En Perú, la ausencia de pagos por potencia o disponibilidad limita la bancabilidad de los proyectos BESS. En Chile, en tanto, el foco está puesto en el cumplimiento normativo y su impacto en los seguros asociados a la operación.
“Una planta BESS que no cuente con las certificaciones necesarias o con certificaciones que no son aplicables al marco legal chileno luego va a tener problemas para efectos de seguro. La operación puede verse afectada considerablemente, ya que no son pólizas económicas”, advirtió Alvarado.
En Colombia, donde el marco técnico muestra un mayor grado de avance, Sungrow ya opera la batería de almacenamiento más grande del país, con 7 MWh, y despliega más de 1,4 GW en proyectos solares, consolidando su presencia en uno de los mercados más dinámicos de la región.
“Con nosotros van a tener un soporte 100% 24-7, tanto por el lado técnico, como comercial y postventa”, destacó el ejecutivo, al remarcar la importancia de garantizar la disponibilidad de los sistemas y el retorno de inversión a largo plazo.














