El año 2026 está a la vuelta de la esquina y el nuevo ciclo de expansión renovable en Latinoamérica empieza a definirse a partir de tres pilares estratégicos: el fortalecimiento normativo para sistemas de almacenamiento, el diseño competitivo de contratos de compraventa de energía (PPAs) y la adopción de tecnologías que reduzcan los costos de implementación.
Así lo plantearon representantes de Solis, GCL SI y Negratin durante el panel de apertura del evento virtual «Estrategias para escalar y diversificar portafolios renovables y storage», impulsado por Energía Estratégica.
Desde la perspectiva regulatoria, Jorge Ospina, service and product manager de Solis en Colombia, subrayó que la estabilidad normativa es condición indispensable para canalizar inversión extranjera y enfatizó que “el regulador debe continuar su marcha de forma clara y a largo plazo para incentivar las inversiones”.
Una visión similar compartió Enrique Díaz, development & investment managing Director de Negratin, quien advirtió que los cambios de gobierno sin consensos estables afectan la continuidad de las inversiones.
“El marco regulatorio claro y estable se deriva de la política. Son inversiones de largo plazo y no pueden estar sujetas al devenir de los cambios políticos”, señaló durante el encuentro virtual que contó con transmisión en vivo.
Asimismo, los sistemas de baterías se posicionan como una tecnología crítica en esta etapa, aunque aún sujeta a limitaciones regulatorias en varios países. Para Ospina, su incorporación no solo mejora la seguridad energética, sino que corrige ineficiencias estructurales.
En esa línea, destacó que se necesita un marco normativo integral que defina aspectos técnicos, operativos y financieros.
“Es un adelanto que sectores con recursos para la innovación implementen baterías. Eso genera confianza y permite que la regulación, cuando se haga, sea más sólida”, sostuvo.
Y en el caso de Colombia, considera que aún debe ser refinado el proyecto de resolución que presentó la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) sobre condiciones técnicas, comerciales y operativas para la integración de sistemas BESS, a fin de ofrecer claridad a todos los actores del mercado.
Claudio Loureiro, country manager Brasil y Argentin de GCL SI, también aportó su visión y adviertió que la expansión acelerada de fuentes renovables despachables comienza a producir fenómenos como la curva del pato, que exigirán una respuesta normativa coordinada.
“La regulación de almacenamiento es necesaria, porque ya se empieza a tener excesos de demanda. Eso va a generar el efecto de la curva del pato, lo que requiere cuidado en la regulación y cómo se armará toda la matriz energética de un país”, indicó.
Otro punto clave que incide en la atracción de financiamiento es la estructura de los PPAs, que debe garantizar condiciones económicas y jurídicas favorables, ya que “el balance económico de oferta y demanda es importante porque define los precios de los PPAs”, según la mirada del experto de GCL SI; por lo que la escasez y el precio definirán las inversiones.
“Hay aspectos técnicos que condicionan la financiación, como que haya un mercado atractivo de PPAs en los países en los que se precise para financiar y con presencia de off-takers bancables”, complementó Díaz de Negratín.
Estrategias empresariales para la nueva etapa renovable
Ante este contexto, las compañías activan sus planes de expansión y diversificación tecnológica. Solis anunció el lanzamiento de nuevos modelos de la serie S6 de inversores y sistemas BESS para utility scale.
Ospina explicó que el foco de 2026 estará puesto en la correcta instalación de los equipos, el fortalecimiento de certificaciones y el acompañamiento técnico a los clientes, a fin de que éstos y distribuidores estén preparados será el gran desafío en este proceso de hibridación para el año 2026.
GCL SI, por su parte, acelera su transición hacia tecnologías de última generación hacia nuevos paneles con tecnología tándem, que podrían alcanzar eficiencias de hasta el 45%, frente al 30% de los monocristalinos tradicionales.
“Estamos trabajando con clientes alrededor del mundo en pilotos para entender el comportamiento de la perovskita tándem, su performance, beneficios y trabajo en campo”, detalló. En paralelo, la compañía continúa desarrollando N-Type TOPCon, e introduce soluciones back-contact para aplicaciones específicas.
En tanto, Negratin avanza hacia un modelo de negocio híbrido, combinando su rol tradicional de EPCista con el de generador (IPP). “Dimos el paso hacia adelante para lanzar proyectos esponsorizados por el propio grupo”, afirma Díaz, quien proyecta terminar el año con más de 100 MW en proyectos solares, y analiza iniciativas de almacenamiento sin pagos por capacidad en Colombia. También estudian oportunidades en Chile, en proyectos de menor escala cercanos a zonas urbanas.
El nuevo ciclo renovable en Latinoamérica ya no es una hipótesis: es un proceso en marcha que demanda regulación inteligente, contratos bancables y tecnología accesible. Estos tres vectores serán los que definirán la velocidad, estabilidad y profundidad del crecimiento renovable en la región.














